miércoles, junio 28, 2006

Laprida 3. El Balneario

A la mañana siguiente de mi viaje al Cementerio y de mi primera visita a la Feria del Libro (siguiente y último post), fui a tomar unos mates con Carlos Crespo, el papá de Marcelo, mi amigo lapridense. Image Hosted by ImageShack.us Este es Marcelo, que no sé si estará muy de acuerdo con aparecer aquí. Charlamos un buen rato y me ofreció llevarme a dar una vuelta por el Balneario, que está por el mismo camino del camposanto, pero hay que doblar antes hacia otro lado (recuerden esta foto, y se ubicarán). Aquí pueden ver un pequeño instante del viaje, en la máquina, un Peugeot 404 impecable. Llegamos y lo primero que me impactó fue el frío. Estaba acostumbrado a a esas cosas en el pueblo, sobre todo viniendo de la húmeda y pegajosa ciudad de La Plata, pero con todos los mates que habíamos tomado con Carlos, se me había llenado la panza de agua y sentía una ola de frío que avanzaba desde mis pies hacia arriba. El viento, imposible. Igual, todo es una belleza. El Balneario está construido alrededor de una gran pileta, al lado de una laguna que ya existía. En la laguna se siembran peces, sobre todo salmones, para la pesca deportiva. La piscina, de gran superficie, y que ahora en invierno se vacía por completo, es de uso público y gratuito. Por lo se cobra es por acampar; yo estuve una semana en enero de 1997 y la experiencia de nadar de noche, y en las primeras horas de la mañana, cuando el sol ya quema el sobretecho de la carpa, fue magnífica. Estuvimos caminando con Carlos bajo un monte de eucaliptos. Las hojas tapizaban el suelo. Image Hosted by ImageShack.us Image Hosted by ImageShack.us Me contó que todos los veranos, un artesano proveniente de Olavarría viene a tallar este tronco. Cada visita lo va perfeccionando. Image Hosted by ImageShack.us Y he aquí la laguna, solitaria esa mañana. Cada vez que voy, más me convenzo de que Laprida es un lugar donde podría quedarme a vivir, algún día. Me encantaría ir en invierno al balneario, con un libro, un termo con mate, sanguchitos, algo de fruta. Por qué no, con una computadora portátil (puede ser un block) e ideas para escribir. A algunos, la soledad los vuelve locos. Para mí es necesaria. Antes de volver, le pedí a Carlos que me deje retratarlo con su precioso auto. Vean. Image Hosted by ImageShack.us Para el final, la Feria del Libro.

viernes, junio 23, 2006

(Un paréntesis para James Blunt)

Antes de seguir con el relato de viaje, no quiero dejar de mencionar el que para mí, días antes de llegar a la mitad del año, es el mejor disco de 2006. Me refiero a Chasing Time, un larga duración acústico, grabado en vivo en Irlanda, de James Blunt. Image Hosted by ImageShack.us Tal vez sea un lugar común decir que las versiones acústicas resignifican las canciones, y me viene a la memoria de inmediato el MTV Unplugged de Nirvana, a mi juicio el mejor disco de los 90, donde el combo de Seattle se rehizo de las cenizas. Por su parte, el "bueno de James" eleva aún más el grado de melancolía inglesa que ya posee Back to Bedlam y logra un disco notable. Destaco las versiones de High (imperdible final: sometimes it's hard to believe... you remember me); At Your Feet, un clásico de Crowded House, que mejora con esta versión casi a capella; y, sobre todo, la canción más triste del mundo, Tears and Rain, con una interpretación vocal bastante riesgosa y que pasa del bajo al falsete de manera impecable. Aquí les dejo la letra de esta canción, que se ha convertido en una (¡una más!) de mis obsesiones. Y además, menciona a Dorian Gray, como Amaral en Moriría por vos. Mientras tanto, yo muero, ya no sé por quién. James Blunt - Tears And Rain How I wish I could surrender my soul; Shed the clothes that become my skin; See the liar that burns within my needing. How I wish I'd chosen darkness from cold. How I wish I had screamed out loud, Instead I've found no meaning. I guess it's time I run far, far away; find comfort in pain, All pleasure's the same: it just keeps me from trouble. Hides my true shape, like Dorian Gray. I've heard what they say, but I'm not here for trouble. It's more than just words: it's just tears and rain. How I wish I could walk through the doors of my mind; Hold memory close at hand, Help me understand the years. How I wish I could choose between Heaven and Hell. How I wish I would save my soul. I'm so cold from fear. I guess it's time I run far, far away; find comfort in pain, All pleasure's the same: it just keeps me from trouble. Hides my true shape, like Dorian Gray. I've heard what they say, but I'm not here for trouble. Far, far away; find comfort in pain. All pleasure's the same: it just keeps me from trouble. It's more than just words: it's just tears and rain.

miércoles, junio 21, 2006

Laprida 2. El Cementerio

Sigo con la (demorada) historia de mi viaje. Llegué a Laprida a eso de las tres y media de la tarde. Mi amigo Marcelo ya me estaba esperando, con un mate listo, merced a un conocido de la estación de ómnibus. Salimos para su casa, donde apuré unos sánguches y gasesosas. Él se fue para el laburo y yo tomé su bicicleta, dispuesto a volver a ver el impresionante Cementerio, la fantástica entrada creada por Francisco Salamone, el loco de las torres. El camino es sencillo. Hay que salir, dar la vuelta por la plaza, y tomar la avenida San Martín. Más tarde aparecerá la ciclovía, un camino a la derecha de la ruta, por la que se puede circular tanto en bicicleta como caminando o corriendo. En un momento saldrá ante nosotros un cruce. Doblando hacia la izquierda, está el Balneario de Laprida. Siguiendo recto el camino nos lleva al Cementerio. Vean sino esta foto, que es de mayo del año pasado, una mañana de sol. Yo seguí derecho. No había hecho la mitad del camino cuando a mi izquierda volví a ver la entrada de una estancia que siempre me atrajo por su nombre; incluso la recuerdo bien de la primera vez que estuve en el pueblo, allá por enero de 1997. La primer foto es actual, restaurada; la segunda, es de mayo de 2005. Como ven, se habían caído partes de las maderas del nombre. La bicicleta continuaba su curso, y de golpe, bajo las ramas de los árboles, se me apareció la entrada. Y éste era yo, desafiando el frío de la pampa central, la caída de la tarde, la soledad, la amenaza de lluvia. Por fin, la entrada. Es difícil de explicar la sensación de estar allí. No puedo separarla de lo que sentí en mi primer viaje a Laprida, y de lo que sentí al llegar a Azul y ver la entrada de su cementerio bajo la luz de las estrellas de primavera. Salamone puso cimientos en mi corazón, no sólo en la tierra. Como dato accesorio, a principios de este año la cruz y el Cristo fueron restaurados, con un trabajo que costó sus buenos miles de pesos A través de la puerta, lo primero que se ve es un monumento recordatorio para los fallecidos que fueron empleados de la Municipalidad. La tradición se repite cíclicamente, de modo que lo que hicieron fue una réplica del matadero de Azul, cuya foto aparece más abajo. El Cementerio, una vez que se entra, tiene la particularidad de estar prácticamente integrado al campo. Incluso mirando hacia el fondo la pared final está tan lejos que parece que no está, da la impresión que las tumbas se funden con los eucaliptos. < Pero hacia el otro lado, los cuarenta metros de la cruz dominan la mirada. Incluso hubo alguien que se animó a hacer sobre una tumba una copia de la entrada. La noche llegaba, la media luna subía, yo estaba solo. Por un momento me permití pensar qué pasaría si me quedaba encerrado. Detalle kitsch, de paseo por las lápidas. Una tumba decorada al mejor estilo de un recuerdo de Santa Teresita. Ya me iba, cuando me puse a charlar con el cuidador de la tarde. Después de un rato, me dijo que era posible subir al costado de la entrada, si quería sacar fotos. Claro que le dije que sí. La perspectiva cambió. Saludé y volví a la bicicleta, que nadie había tocado. Aunque para ser justos, no vi a nadie por allí durante los cuarenta y cinco minutos que duró mi visita. A la vuelta el crepúsculo se me tiró encima. Tomé más de diez fotos; tal vez esta sea la mejor, pero las demás no dejan de tener su mérito. Para después: la visita al Balneario de Laprida, la Feria del Libro, la presentación de Rock y Dictadura, mi vuelta al pago.

viernes, junio 09, 2006

Laprida 1. El viaje

...and your life becomes a travelogue Joni Mitchell, Amelia Les ofrezco la transcripción de las notas que tomé desde el ómnibus de La Estrella, que salió de La Plata el 6/6/6 a las 6:30 de la mañana. 6.31. Terminal de La Plata. Ya estoy en el colectivo. De a poco se va poblando. Hasta ahora, no tengo compañero de viaje. Si no me equivoco, ya lo tengo. Digo, si no me equivoco, el amanecer me queda del lado opuesto. Espero poder dormir un rato. Cuando salga el servicio LP-Bahía Blanca, de las 6.30, de La Estrella, pienso desayunar una barrita de cereal azarosa, es decir, la tomé sin saber de qué era. Igual, supongo que nos van a dar algo, no sé, un alfajor. Cierran compuertas de equipaje. La Vostok despega. Nos vamos. 7.30. Brandsen. Aparece el cielo. Mucha niebla muy baja. Las copas de los árboles y las espigas asoman de la niebla. Baja gente en lugares inverosímiles. Ya me comí el Rally. Impresionante el olor de ese chocolate. La barra de cereal, impensable: Sandía y Melón. Como juntar a Dios con el Diablo. Justo para hoy. Hay unas rodillas que me masajean la espalda sin preguntármelo. 8.23. San Miguel del Monte. Muy cerca, el pueblo fantasma: Zenón Videla Dorna. Hace mucho calor. Estoy pensando seriamente en quedarme en remera. El colectivo está detenido. 8.45. Pasamos por la entrada de ZVD. El termostato apagó automáticamente la calefacción. Paramos en alguna parte. Sol radiante. Km 123 (ruta nacional 3). 9.02. Acabamos de pasar por Gorchs. Ya estoy en remera desde hace rato. Pienso que hay que viajar de día, hay que romper esa superstición de preferir hacer viajes largo de noche, "así puedo dormir y se me pasa más rápido". Los viajes son positivos; mirar el paisaje, ver el país que no pertenece a las ciudades es grandioso. Voy al baño; después arranco con El Código Da Vinci. 9.45. Las Flores. Quisiera dormir un poco, también, unos mates con facturas. Km 189. Subió una señora con una nena hermosa. Es alucinante el tono de su voz y la entonación de sus frases. Pasamos por un cartelito verde que decía "CEMENTERIO". ¿Hay un pueblo que se llama así? Tengo hambre, quiero el desayuno que me birlaron. 10.18. Entramos en Pardo. 10.42. Cacharí. Falta poco para Parish, el pueblo de Mateo Banks. 11.45. Azul. Bajé a estirar las piernas. Compré galletitas. Frío, más de lo que esperaba. Recambio de gente en el micro. Seguimos a Olavarría. 13.17. Hace más de veinte minutos que estamos detenidos en Olavarría. Tengo sueño, hambre y sed; faltan un par de horas de viaje, y el panorama que nos rodea es horrible. 14.00. El celular marca "No Red". Es el punto álgido del viaje, la sensación poerfecta de estar perdido en la nada. Demasiado sueño para leer, demasiado cerca para dormir. 14.45. Pasamos la rotonda de Laprida. Guardo el mapa. No hay nada más que hacer.

miércoles, mayo 31, 2006

Bicho raro

El año pasado, cuando trabajaba en la remisería, me sentía mal porque no estaba en sintonía con ninguno de mis compañeros, a los que consideraba extraños; ahora, que trabajo con gente que supuestamente está a un nivel cercano al mío, que estudió en mi misma universidad, mis colegas, me doy cuenta de que también son extraños para mí. La gente en general vive siguiendo pautas y motivaciones que a mí me cuesta entender.

jueves, mayo 04, 2006

Por un fin un deporte que me engancha

Era hora que la Facultad de Derecho de la UBA produjera gente como la gente. No quiero agregar nada a esta gacetilla. Juzguen por ustedes mismos. "Los ganadores de la competencia Red Bull Paper Wings que se desarrolló el 21 de abril en Buenos Aires viajarán hoy a Austria para representar al país en la final internacional de aviones de papel que se realizará los días 5 y 6 de mayo en el Hangar-7 (www.hangar-7.com) de la ciudad de Salzburgo. En el mundial participarán estudiantes de 49 países. 'Estoy feliz de representar al país en una competencia internacional. Esto es un sueño', comentó Sebastián Salguero, estudiante de Derecho de la U.B.A. que ganó en la categoría 'Mayor tiempo en el aire' (11seg ,34”). Por su parte, Martín García Calvo, también estudiante de derecho de la U.B.A y ganador de la categoría 'Mayor distancia' (24,99m ) comentó: 'Desde el día en que gané la participación en el Mundial, me puse a practicar un montón… tengo varios modelos de aviones que pueden funcionar bastante bien y están a la altura de las circunstancias'. El sitio oficial del torneo está acá. Y nuestros capos tienen su lugar acá. Desde ya, El Navegante Solitario apoya absolutamente la labor de Salguero y García Calvo, quienes desde este momento pasan a ser Huéspedes de Honor del blog.

martes, mayo 02, 2006

De vuelta

Después de tres años, volvió al ruedo La Oreja de Van Gogh, con su nuevo disco Guapa (nada que ver con el tema de Bandana, por suerte. ¿Se acuerdan de Bandana?). El primer corte, muy interesante, se llama Muñeca de trapo, y es la primera vez que arrancan la difusión de un disco con una canción de tempo "medio". Recuerden Lo que te conté mientras te hacías la dormida y su primer corte (uno de los mejores temas pop en castellano de la historia, a mi juicio): Puedes contar conmigo. El disco en general es raro. Han evolucionado y ahora se encaran con otros ritmos: reggae, bossa nova, hasta rock duro (bueno, es un decir) con fuertes guitarras. Lo escuché completo tres veces y ya me estoy enamorando de él, como me pasó con los anteriores El viaje de Copperpot y el que ya cité. (No me sucedió con Dile al sol, el primer disco, que me parece un exceso de pop frívolo, en contraste con los otros discos, llenos de fantásticas canciones de amor). Como decía, el tema de difusión es muy bello. Hay una imagen en particular que me afecta, cuando Amaia dice "abrazaría al Diablo sin dudar...". Las cosas que se hacen por amor. Algún día voy a escribir algo sobre eso. Mientras, acá les dejo el video. Apuesto mis fichas a estas dos canciones: Irreversible (Track 7) y Apareces tú (Track 10). Escúchenlas. Abrazos.

sábado, abril 29, 2006

Walpurgis

El 30 de abril se recuerda la Noche de Walpurgis en media Europa. Es una fiesta pagana que viene de muy antiguo, que marca la víspera del Primero de Mayo, la más importante celebración de la primavera boreal. Mañana es, entonces, Noche de Walpurgis, cuando las brujas se congregan en el Sabbath y los fantasmas vagan sobre la Tierra. Si han leído Dracula, saben de lo que hablo. Mientras tanto: 1. Gracias al Avatar, canal 9 puso otra vez en el aire Georgia, una chica del más allá (Dead Like Me). Los lectores constantes de este humilde blog seguramente recordarán mi entrada del 26 de agosto de 2004, una de las primeras. Allí me lamentaba por la salida de Georgia, la chica de mirada triste (y rara y preciosa sonrisa) de la televisión y de mi vida. Ahora volvió, los sábados a las 12.30. La amo, a ella también. 2. Eligieron la palabra más hermosa del idioma castellano. Ganó Amor. Yo voté Melancolía. ¿Cómo voy a querer ganar? A propósito, mi elección de las diez palabras más lindas no incluye Amor. Léanlas aquí. 3. Cosas bastante banales vienen saliendo en este blog. Y bueno. A veces la vida es así. Vendrán mejores textos, mejores fotos, mejores videos. Hasta entonces.

viernes, abril 28, 2006

Una tarde en La Plata

Hoy hace mucho calor. Estoy sentado en la oficina, tomando Cunnington, escuchando tipear a mis compañeras. Acabo de conseguir en una librería de viejo Los Tommyknockers, después de mucho buscar. ¿Dije que hace mucho calor? Con la gaseosa fueron garguero abajo dos Cafiaspirinas. Antes de todo esto, estábamos con Gastón escuchando buen jazz en su casa. He aquí la prueba. Y eso es todo. Pocas letras les dejo.

sábado, abril 22, 2006

Mortal

Disculpen que insista con YouTube, pero este video de Benny Hill es impresionante.

Cielos de abril

Click para agrandar Esta canción es una de mis favoritas, desde que la escuché por primera vez en 1987. Al año siguiente, precisamente en abril, empecé a estudiar Ingeniería en Río Cuarto. Recuerdo especialmente las largas tardes, tirados en el pasto, esperando que comenzaran las clases de Física o Análisis Matemático o Dibujo. Recuerdo el calor del sol cordobés y, especialmente, los increíbles cielos de abril. Mi hija, claro, se llama Abril. April Skies (Jesus and the Mary Chain) hey honey what you trying to say as i stand here don't you walk away and the world comes tumbling down hand in hand in a violent life making love on the edge of a knife and the world comes tumbling down and it's hard for me to say and it's hard for me to stay i'm going down to be by myself i'm going back for the good of my health and there's one thing i couldnt do sacrifice myself to you sacrifice baby baby i just can't see just what you mean to me i take my aim and i fake my words i'm just your long time curse and if you walk away i can't take it but that's the way that you are and that's the things that you say but now you've gone too far with all the things you say get back to where you come from i can't help it under the april skies under the april sun sun grows cold sky gets black and you broke me up and now you won't come back shaking hand, life is dead and a broken heart and a screaming head under the april sky

jueves, abril 20, 2006

viernes, abril 07, 2006

Feliz cumpleaños a mí

Antes que nada: gracias por todos los saludos. Finalmente, fatalmente, cumplí 37 años el sábado 1º de abril. Fue un día muy ocupado, ya que pasé toda la mañana y parte de la tarde terminando una entrevista por el tema Malvinas, que fue publicada el día siguiente. No se había enfriado la computadora cuando salía para ir a buscar a Abril, para que me acompañara durante los festejos. Vinieron mis hermanas y sus respectivas familias, trajeron torta y buena onda. La pasamos muy bien. Y no me siento muy diferente. No me canso de decir que me siento igual en muchas cosas a los 37 que a los 12, que a esa maravillosa edad fijé la mayoría de mis temas obsesivos (OVNIs, vampiros, el mar, etc.) que aún me persiguen, que sólo creció un adulto alrededor que aceptó infinidad de responsabilidades pero que no quiere dar el brazo a torcer a sus sueños. Les debo las fotos, que espero publicar mañana. Es que vienen siendo días muy ocupados. En mi lugar de trabajo, desde hace dos semanas hago yo solo la tarea que se hacía de a dos. La otra persona, que era una chica pasante de la Facultad de Periodismo de La Plata, decidió irse, de modo que cargo con todo el fardo, que no es muy pesado pero lleva su tiempo. Y en el horario de cierre, las cosas pueden ponerse un poco pesadas. Por lo mismo, les pido disculpas a todos mis amigos y amigas del MSN, ya que hace tiempo que no me conecto. Ahora, right now, a las ocho y media de la noche del viernes: Me duele mucho la cabeza y tengo sueño, factores ambos que no han corregido la cafiaspirina que me tomé hace un rato. Supongo que tiene que ver con el pequeño y quizás ridículo accidente que ayer protagonicé, a metros de mi casa. Quise cruzar una especie de riachuelo que se formó en la calle, bordeando el cordón, como resultado del mal control de las aguas servidas. Levanté el pie derecho para pegar un saltito y aterrizar en la vereda. Pero el verdín acumulado tras semanas de que el agua corriera sin control provocó que mi pie izquierdo, calzado con las resbaladizas ojotas Dufour que vengo desgastando desde enero de 2002, tomara rumbos inciertos, lo que provocó, en menos tiempo de lo que toma contarlo, que cayera estrepitosamente sobre mi costado derecho, golpeándome de forma terrible la cabeza (temí desmayarme y por largo rato vi manchas luminosas con el ojo de ese lado) y manchando toda mi ropa con el líquido negruzco que no cesaba de correr. Quise levantarme y volví a caerme. Finalmente, salí rengueando hacia casa. Un vecino me preguntó: "¿Te caíste?". Le contesté, más lacónico que caliente: "Sí". Me bañé y me cambié de ropa. Madre me dijo que debía ir al hospital y exigir que me tomaran una radiografía, no fuera a tener un coágulo o algo así (en casa hemos leído muchas novelas de Robin Cook). Me negué a tal cosa, ya que tenía que venir a La Plata a cobrar y no acepté que nada me demore. En resumen, tal vez me duela la cabeza porque un coágulo impiadoso presiona contra mi cerebro, bueno, en caso de tener cerebro lo cual aún no ha sido fehacientemente determinado. Concluyo esta insensata historia volviendo a agradecer a quienes me saludaron, y por qué no, a los que pensaron hacerlo pero no pudieron, y a los que no quisieron porque ya me odian o me odian desde hace mucho, tal vez desde conocerme, o incluso desde antes. Un beso, y prometo las fotos. Y también, si tengo tiempo, voy a postear fotos de mi lugar de trabajo. Así ven que trabajo.

jueves, marzo 30, 2006

Una letra, esperando mi cumpleaños

Behind Blue Eyes (Limp Bizkit) No one knows what it's like To be the bad man To be the sad man Behind blue eyes And no one knows What it's like to be hated To be faded to telling only lies [chorus] But my dreams they aren't as empty As my conscious seems to be I have hours, only lonely My love is vengeance That's never free No one knows what its like To feel these feelings Like i do, and i blame you! No one bites back as hard On their anger None of my pain woe Can show through [chorus] Discover l.i.m.p. say it [x4] No one knows what its like To be mistreated, to be defeated Behind blue eyes No one know how to say That they're sorry and don't worry I'm not telling lies [chorus] No one knows what its like To be the bad man, to be the sad man Behind blue eyes.

sábado, marzo 11, 2006

Sábado Poesía

Dedico esta maravilla al otoño naciente que nos rodea (bueno, por lo menos aquí en La Plata) El Tigre Tornasolando el flanco a su sinuoso paso va el tigre suave como un verso y la ferocidad pule cual terso topacio el ojo seco y vigoroso. Y despereza el músculo alevoso de los ijares, lánguido y perverso y se recuesta lento en el disperso otoño de las hojas. El reposo... El reposo en la selva silenciosa. La testa chata entre las garras finas y el ojo fijo, impávido custodio. Espía mientras bate con nerviosa cola el haz de las férulas vecinas, en reprimido acecho... así es mi odio. Enrique Banchs *** Nota final: les recomiendo encarecidamente leer "El tiempo de la noche", de William Sloane. Hay edición de Minotauro más o menos fácil de conseguir. A mí, me arrebató el corazón.

martes, marzo 07, 2006

Injusticia

Venía en el colectivo hacia el trabajo cuando mi mamá me mandó un SMS: "Cayó Ibarra". No me importan los detalles del asunto, ni las implicaciones. No sé qué seguirá. Pero lo que siento es que se ha cometido una estupidez, y que esta democracia que tenemos, que es una frazada hecha con telarañas igual que toda la sociedad que nos rodea y consume en el mundo, tiene cada vez más agujeros. Que tipos arrasados por el dolor, claramente manejados por el poder político opositor al Gobierno, y que en su momento dejaron que sus hijos fueran a un recital con niños a los que dejaron en un baño mientras tiraban bengalas bajo techo, que esos tipos nos dominen, me da miedo y rabia a la vez. No apoyo a Ibarra, como no apoyo a ningún político. Pero no soporto la injusticia.

jueves, marzo 02, 2006

Conexión

Bueno. He comprado otro celular. No lo voy a publicar aquí esta vez. El que quiera saber el número, no tiene más que enviarme un email.

martes, febrero 28, 2006

Leer y escribir, actos de horror

He leído alguna vez que los escritores somos vampiros, que absorbemos la realidad, para después volcarlo en nuestra actividad. Pero hoy se me ocurrió que los vampiros son los otros, los lectores pasivos, que constantemente están necesitando cosas para leer y nos reclaman, miran sobre nuestro hombro qué estamos haciendo, con voracidad. Con hambre de vampiro.

viernes, febrero 24, 2006

Viernes Poesía, con cierto atraso

Yo estoy hecha de silencios Yo estoy hecha de silencios de estrellas fugaces, de soledades de tormentas y lamentos y de haces de espuma que juegan al viento... Estoy hecha de mares profundos de cielos ajenos de mil y un mundos impenetrables, de rescates, de naufragios y de abismos oscuros... Y estoy hecha de lágrimas y de misterios y de rancios amores de madrugadas inciertas y de risas... pero sobre todo estoy hecha de ti Diana March

lunes, febrero 13, 2006

Be my Valentine

Comparto con ustedes una nota que escribí para otro medio, pero de circulación más limitada, y que me pareció interesante poner aquí. Desde hace algunos años es costumbre en nuestro país festejar el Día de los Enamorados el 14 de febrero, cuando la Iglesia católica recuerda a san Valentín mártir. A muchos les parece, tal como sucede con Halloween, una fiesta importada del hemisferio norte con el sólo propósito de que los vendedores de tarjetas y chocolates levanten sus caídas ventas veraniegas. Lo cierto es que es una celebración tradicional europea con orígenes que se remontan a la noche de los tiempos, y en la que se mezclan motivos cristianos y paganos. Primero, ¿quién fue san Valentín? Hubo dos mártires cristianos con ese nombre. El más conocido fue un sacerdote que vivió en Roma a mediados del siglo III, tan famoso que el mismo emperador Claudio II lo invitó a su palacio para conversar sobre su religión. Valentín casi lo convence, pero otros poderosos hicieron campaña en su contra y lo encarcelaron. Lo pusieron a prueba: un militar le dijo si podría devolverle la vista a su hija, ciega de nacimiento, y Valentín obró el milagro. Mucha gente se convirtió al cristianismo, pero el emperador, que temía una rebelión del ejército, mandó que le corten la cabeza el 14 de febrero del año 270. Sus restos descansan en Terni, a 100 kilómetros de la capital italiana. Fue consagrado santo en el año 496 por el papa Gelasio I. En la misma fecha en que se recuerda la muerte de Valentín, mediados de febrero, los romanos celebraban una antigua fiesta, sobreviviente de los tiempos en que eran pastores y agricultores. La fiesta se llamaba Lupercalia, porque se hacía donde, según la leyenda, la loba (lupus) había amamantado a Rómulo y Remo, los míticos fundadores de la ciudad. Era en honor de Fauno, dios de los campos, y celebraba la fecundidad de la tierra. En su transcurso se sacrificaban animales, y con tiras ensangrentadas de sus pieles se golpeaba a las mujeres para que fueran fértiles. Más adelante el cristianismo dulcificó el asunto y, haciendo coincidir su fecha con la del martirio de Valentín, convirtió la orgiástica fiesta pagana en una celebración del amor cortés y romántico. Chaucer, poeta inglés autor de The Canterbury Tales, escribió hacia 1300 sobre el día de San Valentín identificándolo con el amor. Shakespeare, tres siglos después, ya pudo hacerle decir a Ofelia: "Mañana es el día de San Valentín, temprano, al amanecer, y yo estaré en tu balcón; tu enamorada seré". Lo cierto es que en nuestro país, desde mediados de los 90', los diarios publican secciones especiales el14 de febrero para mensajes amorosos, en los kioscos hay golosinas con poemas alusivos, sube la venta de discos sentimentales. Parece que el amor necesita un día especial en el calendario para ser recordado como corresponde. Alrededor del planeta Cada cultura adoptó formas particulares para festejar el Día de los Enamorados. En Norteamérica, los chicos intercambian tarjetas con sus amigos y las chicas que les gustan, con la frase "Sé mi Valentín". También son tradicionales los chocolates con forma de corazón. En las islas Británicas se hornean panecillos especiales con ciruelas pasas; también, las mujeres se paran frente a las ventanas desde temprano y esperan que pase un hombre, ya que creen que el primero que se cruce ese día será su futuro esposo. En Dinamarca se intercambian flores blancas prensadas llamadas gotas de nieve. Las tarjetas de felicitación representan la principal actividad económica relacionada con este día. Comenzó en el XIX en Inglaterra y se extendió a Estados Unidos. Para el san Valentín del año pasado, se enviaron 18 millones de postales por Internet.

martes, febrero 07, 2006

El universo es una cita de los Beatles

For no one Your day breaks, your mind aches You find that all the words of kindness linger on When she no longer needs you She wakes up, she makes up She takes her time and doesn’t feel she has to hurry She no longer needs you And in her eyes you see nothing No sign of love behind the tears Cried for no one A love that should have lasted years! You want her, you need her And yet you don’t believe her when she said her love is dead You think she needs you And in her eyes you see nothing No sign of love behind the tears Cried for no one A love that should have lasted years! You stay home, she goes out She says that long ago she knew someone but now he’s gone She doesn’t need him Your day breaks, your mind aches There will be time when all the things she said will fil your head You won’t forget her And in her eyes you see nothing No sign of love behind the tears Cried for no one A love that should have lasted years!

Gloria al verano

Hoy pasé con el colectivo por la entrada de un Carrefour, y los carteles decían "Vuelta al Colegio". Enormes fotos mostraban chicos sonrientes, exhibiendo sus nuevos guardapolvos, mochilas, lápices, cartucheras y demás adminículos. Me puso triste. Pese a que a esta particular altura de mi vida eso ya no me afecta directamente, cada vez que cerca del final del verano empiezo a escuchar hablar del comienzo de las clases, me pone triste. Detesto el calor del verano que me hace transpirar con el mero esfuerzo de pensar, pero el final me entristece. Cuando chico, me encantaba el verano. Era el mejor período del año, sin obligaciones ni compromisos. Y en la escuela tenía que estar encerrado con tipos a los que generalmente no conocía, ya que solía cambiar de compañeros cada año, dejando que pase el tiempo hasta la hora de salida. (Y eso que me iba bien, y que solía ser abanderado, etcétera.) Por todo eso, el fin del verano me entristece, me recuerda a los últimos helados, las últimas bajadas a la playa, las últimas mañanas y tardes tirado leyendo novelas baratas de ciencia ficción. Por todo eso, y por razones harto distintas a las de la publicidad de Quilmes, ¡Gloria al verano!, que se nos muere prematuro este año.

miércoles, enero 25, 2006

Jueves Poesía (hemos vuelto)

Por fin llegamos a nuestra primera cita con la Poesía de este año. Arrancamos con esta joya, de un autor sorprendente: Alberto Vanasco. Publicó ciencia ficción (de hecho, lo primero que leí de él fue un libro de cuentos redactado a medias con Eduardo Goligorsky, Memorias del Futuro, que recomiendo fervorosamente), narrativa a carradas y preciosos poemas que no son difundidos como se merecen. Primero, lo primero. Acá va: Ella en general de buena fuente sé que tu sonrisa estalla como los frutos que tu nombre resuena como las declinaciones más antiguas que en ti todo se excede como el año se vuelca que los días te siguen hasta hacerte volar que tu boca es más suave que los saltos del universo más dulce que la memoria de las primas que tanto hemos amado es en tus ojos donde la luz desata sus mares es por ti que el mar reanuda su juego es en tu voz donde la noche amansa sus vientos propicios y es en el centro de tu risa donde el día ordena sus mástiles es a ti a quien la mañana dedica su empeño a quien prefiere la línea del mediodía por quien se preparan los hábitos del anochecer es por ti que cada nombre ha clavado sus anclas y por quien el año alberga demasiado optimismo es en tu corazón donde madura lo que está por venir (De Ella en general, 1959) Ahora: ¿dónde está la mujer que se merezca unos versos como éstos? ¿A quién alguna vez le susurraré al oído es en tus ojos donde la luz desata sus mares / es por ti que el mar reanuda su juego? El amigo Vanasco ha conseguido emocionarme hasta los huesos con esta belleza. Ojalá ustedes quieran y puedan sentir lo mismo. (la foto, tomada prestada de Coffe Waffle)

viernes, enero 20, 2006

¡Volvieron!

¿Vieron que no habían desaparecido?

The Whiteness of the Whale

He cometido la audacia de titular este post como uno de los capítulos de Moby Dick. (Mientras escribo esto, en los televisores de mi nuevo segundo hogar suena el especial de James Blunt y más de un compañero hace bromas al respecto; no importa, a mí me sigue gustando, y aviso a los amigos que ya he conseguido el disco completo en mp3). Me atrevo porque una de las noticias del día es la aparición de una ballena en el Támesis, frente al Parlamento inglés, observada por el pueblo más incrédulo de la Tierra (no en vano tienen una revista llamada The Observer). El pobre animal (hay que animarse a entrar al Támesis) parece que se perdió buscando a su compañera/compañero, disculpen, nunca fui bueno para distinguir el sexo de las ballenas, decía, se perdió, ya que su compañera/compañero quedó varada/varado (uf) allá por el Essex, como dicen los gauchos. Es decir, cerca del mar. Y nuestra ballena amiga, en contra de la marea, entró tozuda por el río hasta llegar al corazón de la capital británica. Con cinco metros, los especialistas afirman que es un adolescente, un niño casi. Esa especie llega en su adultez a los diez metros de largo. Lo peor es que no saben qué va a pasar con ella, si podrá volver al mar. ¿Terminará sus días en breve, con una inútil nostalgia de las aguas azules? Lo sabremos tal vez mañana. Entre tanto, la noche cae sobre nosotros y me abrigo con un manto de pena. Alguien me nombró hoy a Ella, y se cayeron las medias, como se dice.

jueves, enero 19, 2006

Una delicada selección de bizarrería

Días calurosos, días extraños. Ayer volcó un Trencito de la Alegría en Mina Clavero. Las imágenes eran las de una película de Tim Burton. Recién me enteré de que en Corrientes un auto chocó contra un árbol que albergaba un panal gigante. Miles de abejas embravecidas terminaron con lo que quedaba de los viajeros. Despegó una sonda que pasará como una exhalación por Plutón, y tomará datos durante seis meses, para luego dedicar sus esfuerzos al Cinturón de Kuiper, donde nacen los cometas. El amigo de la casa Osama Bin Laden hizo conocer otra cinta, en la que su voz aguardentosa (nunca lo escuché pero por una misteriosa razón me imagino que sus palabras en árabe suenan aguardentosas) anuncia más desgracias para Occidente aunque promete una tregua si le dan bola. Como verán, este post (y otros que seguirán) es producto de mi integración en el entorno de trabajo de la agencia. Todo el mundo está aceleradísimo, cuando parece que en realidad no sucede nada importante. Hoy tuve la oportunidad de escribir mi primer nota: un opúsculo de 1600 caracteres sobre la sonda que lleva tan lejano destino. Mañana la podrán leer en la página de Extra, el diario que hacemos aquí. Es divertido, es raro, es justo para mí. Soy el hombre indicado en el momento indicado, en un lugar en el que soy un lobo estepario esperando el momento del zarpazo.

miércoles, enero 18, 2006

Hoy

Puede ser que el día sea hoy, dice Amaia Montero en una canción de La Oreja de Van Gogh. Pues bien, hoy empiezo a moverme en un ámbito nuevo. Vuelvo al periodismo, a sentir la pulsión de la escritura como urgencia porque mañana desaparece, a vivir a las corridas. Levanto la vista y un televisor está clavado en la sonrisa de Jessica Cirio. A mis espaldas charlan varios colegas. Tengo un diario sobre la falda, y pienso que Abril está lejos. Fue a visitar a su abuelo a Corrientes. Me hubiera gustado darle la noticia personalmente. El día es hoy, el sol brilla hoy, las cosas empiezan a encarrilarse hoy de nuevo. Tengo que llamarlas... ellas saben quiénes son y por qué.

sábado, enero 07, 2006

¿Y ahora qué?

Buenas. ¿Qué hacemos ahora? No es fácil empezar después de un balance. Todavía me duele la cabeza del lechón con cerveza de navidad, y el calor que está haciendo (se anuncian 39 o 40 grados Celsius para mañana, y sin signos de detener su avance) no ayuda. Pero no desesperéis. Habrá novedades blogueras este año. Y continuaremos con las tradiciones, como por ejemplo las poesías. Disculpen el faltazo de ayer, viernes 6 de enero, pero estuve comiendo el pasto que encontré en muchas ventanas y me cayó mal. Soy como los gatos, que comen hierba y se laxantean. En fin. Hasta luego.

jueves, diciembre 29, 2005

Especial Fin de Año (II)

Hoy para Abril
I. Pensaba dividir estas reflexiones en tres partes, pero estuve demasiado ocupado y van a ir en dos, y la trilogía me quedará en bilogía. Así que por favor disculpen la extensión de este post; prometo para el 2006 escribir con más brevedad. II. Jueves Poesía Y bueno, alguna vez tenía que llegar el momento. Les voy a presentar un poema mío, escrito en un infinitamente lejano año 2001. Algún día les contaré todo lo que pasó en ese año. Hoy, les dejo esto. la belleza durmiente nube bajo las sábanas blanco contra blanco un perdido rayo de sol te toca y me deslumbra tus ojos mirando hacia adentro tu cuerpo se estremece hundido en el sin par terror de un sueño te acaricio la frente suave huelo tu aroma pétalo de jazmín te calmas aparece el reflejo de una sonrisa estarás sonriendo en tu sueño y otra vez tranquila vuelves a la oscuridad mientras yo te velo nube bajo las sábanas leve y blanca, leve y blanca III. La Navidad estuvo buena. La pasamos con mi hermana, su marido, y parientes de él. Además vino mi tía Nelly de Santa Teresita, un fenómeno. Rescato esta foto en la que mientras mi hermana Carolina amenaza emborracharse con una sidra, un servidor hace lo propio con una gaseosa Axis ($1 los dos litros y cuarto). IV. Poco fui al cine, pero mucho vi en VCD, el formato trucho por excelencia. Ayer hablaba con mi mamá acerca de que mientras las leyes y las organizaciones artísticas tratan de impedir las copias ilegales y su comercialización, la tecnología de consumo cada vez incita más a la piratería. Hoy se consiguen discmans que reproducen mp3 y VCD, y mi hermana puede ver archivos DivX en su DVD. Un video VCD bien hecho rivaliza en calidad de imagen, aunque no de sonido, con un DVD, y sale mucho más barato; además, no hace falta una computadora de la NASA para verlo. De todo lo que han contemplado mis ojitos, me quedo con tres películas: El Efecto Mariposa, con Ashton Kutcher, Final Fantasy (ya comentada aquí) y La casa de las dagas voladoras (en el cine, hermosa, impresionante). Hablo de El Efecto Mariposa más adelante. En cuanto a La casa de las dagas voladoras, es una película de artes marciales deslumbrante como El tigre y el dragón, y una historia de amor desgarradora. Moraleja final: El amor verdadero siempre muere. Pero es tanto lo que no he podido ver. V. La memoria es lo que más he ejercitado este año, en el que muchas veces tuve que escapar de la cruenta realidad para irme hacia otra parte. Por eso me han fascinado dos relatos que tienen que ver de forma directa con la memoria. En El Efecto Mariposa, el protagonista lleva un diario desde su infancia y al crecer se da cuenta de que cuando lee un fragmento vuelve allí y puede cambiar los hechos... pero al volver las consecuencias de ello son impredecibles. Una película impresionante, con matices oníricos. Muy buena la actuación de Kutcher, el flamante marido de Demi Moore, el insoportable Kelso en That 70’s Show. La otra pelicula en cuestión se llama The final cut (no sé su título en castellano) y la protagoniza un amargado y sorprendente Robin Williams. El tipo es montajista, de ahí el cut, corte, del título, pero no hace montaje de cine, sino de recuerdos. Porque en la ficción de la película, que transcurre en un presente alterno, a la gente se le inserta un chip desde bebés que registra todas las imágenes y sonidos hasta la muerte del portador. En ese momento, se extrae y un montajista, o editor, “arregla” la película y se exhibe a los familiares, que pueden contemplar la vida del occiso (cual dicen que pasa frente a tus ojos toda tu vida justo antes de morir). Williams es el mejor de todos los editores... hasta que se enfrenta con su propio pasado. Las dos películas tienen visiones disímiles en el valor que se le da a la memoria. En la primera, los recuerdos son lo único que puede cambiar el presente; en la segunda, se ha convertido en un valor comercializable y la gente reacciona, hay grupos subversivos anti implantes. ¿Y yo? A veces me gustaría que ambas fueran verdad. Que recordar con la suficiente intensidad nos haga volver a vivir el pasado, y que podamos volver a ver todo como en una película. Si Borges tiene razón, si el idealismo es una postura válida para explicar el universo, si creamos las cosas con nuestros pensamientos, si como afirman los teósofos hay un Akasha o memoria del universo... VI. Ayer, 28 de diciembre de 2005, acompañé a mi tía a Escobar. Allí está enterrado lo que mi tío dejó al morir: unos huesos, jirones de ropa, oligoelementos que ya se deben haber integrado al humus. Etcétera. Personalmente, estoy seguro de que la esencia de mi tío desapareció al morir. Pero si mi tía piensa distinto, y cree que el cuerpo de mi tío resucitará en el Juicio Final, no soy quien para contradecirla. Así que a las nueve de la mañana, ya con 27 grados, tomamos el tren hacia Constitución. Resumo la odisea: tren a Constitución - colectivo 98 a Once - micro Chevallier a Escobar - colectivo local hasta el cementerio (después de pizza, pepsi y pispear algunas muchachas de la zona, bastante potables). A la una de la tarde, el sol caía sobre nosotros con toda la fuerza de los rayos cósmicos, taladrándonos el cerebro, cerebelo y bulbo raquídeo. Era la hora en que las lagartijas duermen la siesta... El cementerio en sí me decepcionó. Es feo, Tiene sus particularidades, como que las tumbas de tierra están en el centro de regiones delimitadas por panteones, algo que no había visto, ya que generalmente ambas cosas suelen estar separadas. Lástima que sólo encontré un (¡1!) panteón digno de la foto. La vuelta fue tan terrible como la ida, y duró cerca de tres horas. En total, seis horas de viaje para estar alli dos horas y media. Pero cumplimos. VII. El segundo semestre del año estuvo marcado por mi trabajo con Robert. Ya sabía que sería temporal; no me imaginaba que la iba a pasar tan bien. Aprendí un montón de cosas acerca de programación web, caminé miriámentros de veredas porteñas, conocí la diferencia entre la madera de pitá y la de guatambú, hice amigos nuevos de muchas partes. En fin, estuvo bueno. Fue una de las cosas rescatables de 2005. VIII. ¿Qué es un blog? Después de un año y medio de jugar este juego, de ver cientos de blogs diferentes de todo el mundo, de romperme la cabeza con detalles de programación, estética y sobre todo de contenido, todavía no sé lo que es. Mi formación fue periodística y aún me cuesta sacarme de la cabeza la división básica de gráfica, radio y televisión. Aún busco que lo que hay en Internet se acomode en alguna de estas tres categorías. Pero los blogs son algo nuevo, algo distinto. Provocan efectos extraños. A mí, por ejemplo, me inquieta profundamente el blog de mi amigo Bob Chow (O Comments), de una manera que ninguna novela de Lovecraft lo ha hecho. Y me entristece profundamente, por razones harto distintas, principiodeincertidumbre. Del mismo modo, la mayoría de los blogs operan con mis emociones más que con mis pensamientos. Arriesgo una definición, incompleta y tal vez insensata: en un blog mostramos lo más íntimo de nosotros, un diario privado destinado a la publicidad; nos arrancamos las vísceras para ponerlas en bellos marcos y repartimos entradas para la exhibición a amigos, enemigos y desconocidos. No sé qué vendrá después con el avance inmisericordioso de la tecnología, pero hoy día el blog es el fenómeno cultural más importante, muy por encima de los anquilosados mass media y de las artes narrativas. No es lo mejor, pero es lo más importante, y es lo que hay. IX. Todas las grandes obras literarias de la antigüedad comienzan invocando a las musas o divinidades tutelares, que le dictan las palabras al mortal, mero instrumento o copista. El mismo Martín Fierro pide a los santos del cielo que aclaren su entendimiento. Hace un par de dias escuché un tema musical que arranca con una invocación, la más enigmática que conozco. Es una canción de amor, de amores perdidos y recordados. Pero, ¿cómo puede comenzar así?: ¡Fantasmas!, traigan más asado, que veinte años no son nada, y acá todavía queda fuego. Astonishing, como dicen los ingleses. X. Abro y cierro el círculo invocando a mi propia divinidad, a la estrella que rige mi vida y que muchas veces fue lo único que me salvo de la disgregación. Abril, hija mía, momento absoluto, solución perfecta de 1/0: te amo. Esto, todo esto, cada momento, cada palabra, cada acento, cada sístole y diástole, todo esto es para vos. Que sean felices, no sólo en esta fiesta de Fin de Año, sino siempre, en toda su vida, cuando las bengalas se apaguen y no haya más champagne (cito a Abba, je je je). Les envío océanos de amor.

viernes, diciembre 23, 2005

Especial Fin de Año (I)

Hoy para Caro
23 de diciembre del 2005. En ocho días chocan los planetas y nos quedamos en blanco. Creo no equivocarme si afirmo que a todos nos han pasado miles de cosas durante estos largos días. Mi propósito, a lo largo de estas misceláneas, es hacer un inventario de lo que haya quedado en mis bolsillos. Lo bueno, lo malo, lo feo. Lo horrible, lo triste, lo magnífico. I. Viernes Poesía Insoslayable costumbre de este blog. Hoy escribe para nosotros Horacio Armani, a quien conocí personalmente en la Feria del Libro 2003. Un capo. Elementos de la nostalgia Al sur de esta región vuelan los pájaros pero la tierra es seca y cenicienta y las ramas de los árboles suenan a chatarra entre el viento. Oh pájaros, volad con alegría: alguien habrá compadeciéndome. Como premonición de algún deseo las nubes arrastran la arena de los médanos: cimbran los cardos con esqueletos de sonidos, todo es una lujuria lentísima que socava. Vientos, pastos, caldenes solitarios, arrancad esta aguja clavada en mi corazón, haced que deje algo menos inútil que mi paso: una gota de sangre, una gota de sangre sola, una sola gota que sea como la sangre de la nada. Quisiera vivir mi vida entera aquí, quisiera morir mi vida entera aquí, morir mi muerte entera y sin destino, mi muerte coronada como lo único purísimo, lo único seco y solo con su fruto salvaje, la herrumbre de algo que debió ser espléndido y para lo cual me sentí concebido. (de La vida de siempre, 1958) II. Dije hace mucho que soy un desvergonzado consumidor de canciones pop. Que mis amigos se deleiten con Ute Lemper y Billie Holliday; yo pongo en mi computadora un disco de inéditos de La Oreja de Van Gogh y escribo esto, mientras la noche viene con tormenta. De modo que cuando hable de los mejores del año en música, ya saben a qué atenerse. Este es mi Ránking 2005: Mejor disco - Difícil. Está peleado entre Pájaros en la cabeza, de Amaral, Intensive Care, de Robbie Williams y X&Y, de Colplay. Todas obras maestras en sus respectivos estilos. Image Hosted by ImageShack.us Mejor video - No he visto mucho este año, pero me han gustado especialmente los de Tripping (Robbie Williams) y Fix you (Coldplay). Mejor canción - El universo sobre mí, de Amaral, fue hasta mediados de año el mejor tema, lejos. Pero en septiembre escuché Tripping y se llevó mi corazón. A esto añadámosle Advertising Space, también de Robbie Williams, Swallowed in the sea, de Coldplay, y la bellísima y triste balada You’re beatiful, de James Blunt. (A propósito, si alguien tiene esta canción en mp3, ¿no me haría el favor de mandármela a mi mail: yomarce@gmail.com? Gracias por hacerme amargamente feliz.) Image Hosted by ImageShack.us Éste fue para mí un año muy particular en cuanto a la música, ya que escuché muy poca radio en comparación con 2004 (mi favorita es la Disney, por si les interesa), y en cambio bajé montones de cosas de Internet. Maravillas nuevas y perlas antiguas, injustamente olvidadas. Les recomiendo, si pueden conectarse al eMule, estas joyas: True Colors, de Cindy Lauper, un álbum clave de los 80; Una pequeña parte del mundo, el segundo larga duración de Amaral, que incluye Cómo hablar y Los aviones no saben volar; Time, disco de Electric Light Orchestra de 1981. A ver qué opinan de todo esto. III. En 2005 hice tres viajes llevado por la curiosidad. No muy lejos: acá nomás, en la provincia de Buenos Aires. El primero a Laprida, en mayo. El segundo a Azul en septiembre y finalmente a Luján un ya lejano primero de octubre. Confirmé que la provincia es hermosa, que la llanura tiene su encanto, que allí, en cualquiera de esos pueblos o en otro similar, quisiera ver el atardecer cada día. Las grandes ciudades son muy atractivas, pero cambio sin dudarlo todos los cines del centro, todas las pizzerías, todas las casas de computación, por cuando Nazareth me ayudó a levantar una lápida en el cementerio de disidentes de Azul, o por las cervezas que nos tomamos aquella noche con Juan y Marcelo en Laprida. IV. Esquivo me ha sido el amor este año. Divorcio, peleas, complicaciones han ocupado mis horas. Y la que amo no llamó nunca, y a esta altura no sé muy bien qué hacer. ¿Cuál es el tiempo exacto que tenemos que esperar? ¿Hay algún manual, alguna página de Internet con tutoriales al respecto? El corazón, ¿cuánto se estira? Image Hosted by ImageShack.us V. El miércoles terminó una época singular de mi vida, que fue muy breve. De lunes a viernes durante un mes fui a City Bell, mi viejo barrio, a dar clases de apoyo a algunos chicos. Son, aunque les lleve muchos años y me paguen por lo que hago, mis amigos. Los veía cada tarde y tomábamos Pepsi o mate. A veces había agridulces Don Satur (que con el agua Ser Citrus constituyen dos fabulosas creaciones de la humanidad equiparables a la bomba atómica o la cataforesis); una tarde de lluvia comimos tortas fritas. La lista de materias fue larga. Tuve que enseñar, o ayudar a entender, cosas como: Historia Argentina contemporánea (maravillosa), Química (que volvió a enamorarme), Matemáticas y Física (sin palabras), Lengua, Literatura, Inglés e, incluso, el funcionamiento de diversas máquinas de laboratorio. Ya estoy para el Imbatible, ¿nocierto? Volvía para casa todas las tardes a las siete, que es la mejor hora del día en esta época, cuando arranca el ocaso. Una vez hubo tormenta, y saqué algunas fotos. Image Hosted by ImageShack.us Image Hosted by ImageShack.us En enero arranco de vuelta con los que rinden en febrero, pero estos días fueron inolvidables. Fui alguien para alguien, y con el vacío que tengo, eso fue importante. Yamila, Gustavo, Daniel, les mando un abrazo muy especial. Mariana: yo también te quiero. VI. Todos los meses del año, y especialmente diciembre, sufren de una especie de aceleración temporal a medida que nos acercamos a fin de mes. Los primeros días, digamos hasta el 20, parecen durar años. Pero de pronto nos damos cuenta de que es 20 y pico, y el tiempo no alcanza para nada. Las hojas del almanaque vuelan y no podemos alcanzarlas. Y con ellas se va el año, y con ellas se va nuestra vida. Vamos a ser un año más viejos, un año más sabios (no todos nosotros), un año más gastados. Una vieja canción inglesa del siglo XVI afirma que Cada día que vivimos es un día que morimos. Entonces, ¿por qué no aprovechar cada uno de ellos como si fuera único? No dejemos que la repetición nos aplaste. Es un deber y una orden, soldados. Navidad: mamémonos, bailemos hasta nos duelan los huesos, olvidemos nuestras pequeñas miserias y abracémonos. Levanto mi copa por todos ustedes. Que mi amor los alcance. Image Hosted by ImageShack.us